Las mujeres más significativas de mi vida
A pesar de que debía escoger sólo a una, no he podido elegir y he decidido hablar sobre las dos mujeres más importantes para mí y que son mi modelo a seguir en la vida.
La primera es la mujer que me dio la vida y que me crio. Mi madre es la persona más fuerte, brillante y valiente que he conocido nunca, una mujer que ha trabajado duro para poder criarnos a mis hermanas y a mí y alguien que me enorgullece poder llamar mamá. Me siento muy afortunada de ser su hija, de tener a alguien en quien confiar y en quien poder apoyarme. Es una mujer que trabaja duro por sacar adelante a nuestra familia mientras continúa su formación profesional porque le gusta aprender. Mi modelo a seguir en la vida.
Algo que le gusta hacer es leer (una afición que compartimos) y aunque no a podido cultivarla tanto como quisiera debido a la falta de tiempo, es un hobbie que recientemente ha podido retomar. Además de eso, le gusta viajar, independientemente de adónde sea, porque es de esas personas que saben disfrutar del trayecto y aprecian la compañía de quienes están a su lado.
Si tuviera que elegir un recuerdo memorable de mi madre, sin duda sería el del día en que mi madre se durmió conmigo al teléfono en un momento de mi vida en el que yo estaba muy triste y con el corazón roto. El hecho de que se quedara conmigo al teléfono toda la noche me reconfortó porque sabía que, por muchas personas que se fueran de mi vida, siempre podría contar con ella.
Otra mujer que ha sido de gran inspiración para mí ha sido mi profesora de latín y griego del instituto, alguien que ha influido positivamente en mí no sólo como profesora, sino también como persona. Es una mujer realmente fuerte que se mantiene positiva y sonriente, de ella he aprendido a vivir mi vida haciendo aquello que me hace feliz. Es alguien a quien le gusta seguir aprendiendo por el placer de aprender y alguien que dedica su vida a educar por su pasión por la educación. Profesionalmente ha sido una gran inspiración para mí, que quiero dedicar mi vida a la enseñanza como hace ella, porque con cada lección demuestra su vocación y a través de ello es capaz de inspirar a otras personas. Ella es la clase de profesora que quiero ser en el futuro.
Dos cosas que le gustan a ella son aprender (siempre se está formando, participando en diversidad de cursos, algo que admiro mucho) y la mitología y las lenguas, es una persona que defiende el valor de las artes y las letras (incluso aquellas denominadas ''lenguas muertas'') porque entiende el poder enriquecedor que tienen y lo importante que es defender la historia y la identidad propias.
Un momento memorable para mí sería aquel en que leí la carta que nos escribió a todas sus alumnas y alumnos de latín y griego tras acabar el instituto en la que expresaba su alegría por haber sido nuestra profesora y nos deseaba lo mejor para lo que venía después. Realmente me emocioné mucho al leer su carta de despedida y sabía que, pese a que ahí se acababa ese capítulo de mi vida, ella seguiría presente en las páginas siguientes.
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